- controlar la mayor cantidad de tablero posible
- poner en juego la mayoría de las piezas de ataque
2.- Evita mover la misma pieza dos veces durante el comienzo. Recuerda la "carrera". Ahorra movimientos.
3.- A menos que sepas realmente lo que estás haciendo y por qué, lo que deberías hacer es abrir el juego (primer movimiento) con uno de los peones centrales (el del Rey o el de la Reina) moviéndolo 2 casillas adelante. Si estás jugando negras y las blancas abren con uno de estos movimientos tú deberías responder con el mismo.
4.- El sitio ideal para los Caballos es el centro del tablero. Sitúalos allí en cuanto te sea posible.
5.- Tratar de atacar con la Reina al principio del juego no suele ser una buena idea. Tu oponente podrá atacarla con piezas de poco valor y muy protegidas. Ello te obligará a mover tu Reina una y otra vez para protegerla lo que impedirá que desarrolles el juego con otras piezas. A su vez, tu oponente irá desplegando las suyas.
7.- Evita tener dos Peones en la misma columna (situación común si capturas una pieza con tu Peon). Si no tienes más remedio que capturar una pieza con un Peon lo haces y punto (que tampoco es cuestión de remilgos). Pero si tienes varias maneras de hacerlo elige siempre una que no deje un Peon delante de otro (de los tuyos).
8.- Si una columna no tiene pieza alguna (ni tuya ni de tu oponente) trata de poner una de tus Torres en ella.
9.-
10.- A menudo los Peones están formados de manera que se protegen unos a otros formando diagonales. Esto puede dificultar el que puedas "penetrar" en territorio enemigo. El truco está en encontrar un Peon desprotegido al final de esta cadena. Capturarlo (probablemente con un caballo) puede ser una buena idea.
11.- Nunca muevas esperando que tu oponente juegue mal, o sea "a ver si no se da cuenta...". Siempre asume que él hará el mejor movimiento posible. Y si no, pues mejor para ti.
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